Es curioso como cambia la forma de ver el mundo según la mirada de cada uno; como unas cosas que pueden resultar lo más normal para una persona, para otra son aberraciones. Parecemos vivir en un mundo de continuos descontentos donde se está convirtiendo en deporte "hablar antes que escuchar", "aparentar antes que ser", con pocos ideales comunes y muchos independientes; un mundo en el que nos queremos y adoramos a nosotros mismos a pesar de tantos fallos como somos capaces de cometer, pero juzgamos enseguida todo lo que se refiere a los demás.

lalys
Qué curioso!Hoy precisamente,sin pretender juzgar, me he visto envuelta en"juegos sutiles-sucios" de tantos egos.
Intento ser imparcial,pero las flechas llegan...hay tantas fisuras,somos tan vulnerables...Ya no sé distinguir,si es desde la sombra de mi propio ego.