¿Por qué cuesta tanto romper lazos?
Comodidad, falta de fuerzas, inseguridad...
¿Acaso, puesto en una balanza, pesan más que el sentimiento de algo acabado?
No, no pesan en el fuego de la batalla, pero los soldados se repliegan y piensas:
"esta decisión no la tengo que tomar hoy"
Y así dejas pasar el tiempo, sin ilusión, con apatía,
invadiendo los pensamientos de los demás para evadirte de los tuyos,
rumiando a ratos los resentimientos que no has sido capaz de olvidar...
y quizás esperando que en la próxima batalla, si te atreverás.