aguila-perdicera

Un huevo de águila cayó en un gallinero. Cuando los pollitos y la cría del ave rapaz nacieron, todos fueron alimentados y cuidados por igual.
Pasó el tiempo u la pequeña águila creía ser una gallina; imitaba todos sus movimientos y repetía el esquema establecido. A veces miraba el cielo y sentía un fuerte impulso, admiraba el vuelo de aquellas aves que lo surcaban, y pensaba que debía ser hermoso volar así, y en ocasiones creía que podría llegar a hacerlo.
Entristecida , abandonaba aquella utopía, pensaba que era una gallina y debía aceptarlo, y pasó su vida en el gallinero.
M. Ligioiz

Si permanecemos atados al pasado con sus ideas preconcebidas, éste se convertirá en nuestro gallinero y no no nos permitirá volar. Cada persona es un tesoro especial, diferente, con algo único que aportar a los demás. Si no lo hace, quedará un hueco vacío y su riqueza no se habrá manifestado.