
Un huevo de águila cayó en un gallinero. Cuando los pollitos y la cría del ave rapaz nacieron, todos fueron alimentados y cuidados por igual.
Pasó el tiempo u la pequeña águila creía ser una gallina; imitaba todos sus movimientos y repetía el esquema establecido. A veces miraba el cielo y sentía un fuerte impulso, admiraba el vuelo de aquellas aves que lo surcaban, y pensaba que debía ser hermoso volar así, y en ocasiones creía que podría llegar a hacerlo.
Entristecida , abandonaba aquella utopía, pensaba que era una gallina y debía aceptarlo, y pasó su vida en el gallinero.
M. Ligioiz
diariodeunpasado
Tu post me ha encantado y me ha dejado pensando y pensando...
Un abrazo